Comprar pintura de más es tirar dinero; comprar de menos es dejar la habitación a medias y arriesgarte a que el segundo bote salga de otro tono. Con una cinta métrica y esta fórmula acertarás a la primera.
1. Mide los metros a pintar
- Paredes: suma el ancho de cada pared y multiplícalo por la altura. Ejemplo: una habitación de 4 × 3 m con 2,5 m de alto tiene (4+4+3+3) × 2,5 = 35 m² de pared.
- Resta puertas y ventanas: una puerta son unos 2 m² y una ventana mediana 1,5 m². Si hay una puerta y una ventana: 35 − 3,5 = 31,5 m².
- Techo (si lo pintas): largo × ancho. En el ejemplo: 4 × 3 = 12 m².
2. Mira el rendimiento del bote
En la etiqueta verás algo como “10-12 m²/l por mano”. Una plástica interior estándar ronda los 10 m² por litro y mano; la de techo, algo menos. Divide tus metros entre ese rendimiento.
3. Multiplica por las manos y añade margen
La fórmula completa es: litros = (m² ÷ rendimiento) × nº de manos × 1,1. El 1,1 es un 10 % de margen para recortes y retoques. Con el ejemplo: (31,5 ÷ 10) × 2 × 1,1 = 6,9 litros, o sea un bote de 4 l más uno de 2,5 l… o directamente uno de 8-10 l, que sale más barato por litro.
Casos que cambian el cálculo
- Pared nueva o muy porosa: chupa más; suma una mano extra o cuenta con imprimación previa.
- Cambio de color oscuro a claro: prevé 3 manos en vez de 2.
- La imprimación también se calcula: con el mismo método, una sola mano y sin margen.
Y si además quieres saber cuánto te costará el trabajo completo, mira cuánto cuesta pintar un piso de 90 m² en 2026.

