Pintar una habitación parece sencillo hasta que aparecen las marcas del rodillo, los bordes torcidos y las manchas en el rodapié. La diferencia entre un acabado cutre y uno profesional no está en la mano: está en el orden y la preparación. Esta guía te lleva paso a paso.
1. Reúne el material antes de empezar
- Pintura plástica mate o satinada para interiores (calcula los litros con nuestra guía de cálculo).
- Rodillo de pelo corto, brocha para recortes, cubeta y rejilla.
- Cinta de carrocero, plásticos protectores y papel para el suelo.
- Masilla, lija de grano medio-fino y trapo húmedo.
2. Prepara la habitación (el 50 % del trabajo)
- Vacía y protege: saca lo que puedas, agrupa los muebles en el centro y cúbrelos con plástico. Cubre el suelo por completo.
- Limpia las paredes: el polvo y la grasa impiden que la pintura agarre. Un paño húmedo con jabón neutro basta.
- Repara: rellena agujeros y grietas con masilla, deja secar y lija hasta igualar.
- Encinta: coloca cinta de carrocero en rodapiés, marcos y enchufes. Presiónala bien para que no se cuele pintura.
- Imprima si hace falta: sobre paredes nuevas, con manchas o de otro color oscuro, aplica imprimación. Tienes los tipos explicados en tipos de imprimación y cuándo usar cada una.
3. Pinta en este orden
- Techo primero, de la ventana hacia dentro, en pasadas paralelas.
- Paredes después: primero los recortes con brocha (esquinas, techos, rodapiés) y luego el rodillo en forma de M o W, sin apretar.
- Carpintería al final: puertas y rodapiés con esmalte y brocha fina.
4. Dos manos finas, mejor que una gruesa
Aplica una primera mano uniforme y deja secar el tiempo que indique el bote (normalmente 4-6 horas). La segunda mano es la que da el color y la cobertura definitivos. Retira la cinta con la última mano aún ligeramente fresca para un borde limpio.
Errores que debes evitar
- Pintar con prisa sobre la primera mano aún húmeda: levanta la pintura.
- Recargar el rodillo: deja gotas y marcas. Escúrrelo siempre en la rejilla.
- Olvidar ventilar: abre ventanas para que seque bien y se vaya el olor.

